“Con mi marido nos miramos y pensamos que teníamos que respetar su voluntad”

Hace 14 años, en la ciudad de Paraná, nuestra hija Viviana tuvo un accidente. Fue donante de órganos. Ella y su hermana lo habían decidido como algo muy natural.
Nosotros, sus padres, en nuestra ciudad de Gualeguay, éramos completamente ignorantes sobre el tema de la Donación de Órganos, y cuando fuimos consultados por los profesionales del CUCAIER, contestamos que no. En el momento en que nos preguntaron estaba presente nuestra otra hija, y nos dijo: “también yo soy donante”. Ahí fue cuando reaccionamos, es como si una lucecita se hubiera prendido, con mi marido nos miramos y pensamos que teníamos que respetar su voluntad, así como les habíamos permitido independizarse.

Los profesionales nos explicaron todo con mucha paciencia y sin ninguna presión. Luego, viéndonos aclarado muchas dudas, les dijimos que SI. Cuando se cumplió un mes del fallecimiento de Viviana sus compañeros docentes la recordaron con una misa en la Catedral de Paraná. Allí se presentó una señora con sus hijas. Estaba trasplantada con un riñón de Vivi. Eso fue muy fuerte; nos abrazamos a ella y lo primero que le pregunté fue si le habían cobrado algo. Me contestó: “nada”. Hoy siento vergüenza de mi pregunta.

Comencé a trabajar sobre la temática en Gualeguay, con el apoyo total de mi marido y mi hija. Realizamos charlas y formamos un grupo solidario que comenzó a sembrar la semillita que ha dado sus frutos. Continuamos creciendo, asistiendo a Congresos, siempre actualizándonos, aprendiendo. Un año antes de que nuestra Asociación, A.S.D.O.Guay, cumpliera los 10 años de vida, recibimos una llamada telefónica de Ubajay –Dpto. Colón, Entre Ríos. Alguien quería llegar a Gualaguay para agradecer y colocar una placa donde descansa Vivi. Estaba agradecido por haber recibido el otro riñón extraído en la ablación. Por supuesto, lo recibimos y desde hace 4 años tenemos comunicación con los dos receptores que conocimos. También recibimos un mensaje de un chico que recibió una de las córneas, desde la ciudad de Rosario.
Par abreviar, A.S.D.O.Guay., Asociación Solidaria de Donación de Órganos de Gualeguay, es una ONG que recibe el reconocimiento de los medios locales, de Paraná, Concordia, Buenos Aires, Gualeguaychú, etc. Damos gracias a todos, a nuestras familias que también están concientizadas, al CUCAIER que siempre nos ha apoyado e informado, permitiéndonos crecer, sentir sobre todo que el paso de Viviana por este mundo no fue en vano
 
 

“Donar los órganos de mi papá me trajo un alivio; era salvar la vida de otras personas”

Somos cuatro hermanas. Cuando nos enteramos de la muerte de mi papá, a pesar de que muchas personas cercanas a él no querían, nosotras como hijas hablamos y nos pusimos de acuerdo en que sea donante. Nos hizo sentir un poco mejor, ayudar a otras personas en una situación de pérdida tan grande. Yo estaba en Rosario estudiando. Un viernes al mediodía mi hermana me avisó que venga urgente a Paraná porque papá se había descompuesto. Cuando llegué a la Clínica me di cuenta de que la situación era muy difícil. A partir del sábado los médicos no nos daban esperanzas y en ese momento empecé, en silencio, a pensar en la donación.

Yo siempre estuve a favor de donar los órganos, pero cuando estás en un momento tan difícil como el que vivimos te cuesta más. A pesar de todo, el lunes cuando nos dieron a conocer la muerte de mi papá, no dudamos en decir que sí. Los médicos del CUCAIER que nos hicieron la entrevista se portaron muy bien con nosotras. Al estudiar medicina y entender la muerte encefálica, me resultó más fácil que a otros escuchar lo que los médicos explican sobre este tema.
Donar los órganos de mi papá me trajo un alivio; era salvar la vida de otras personas, sentimos que el fallecimiento de mi papá servía para algo.
 
 





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